miércoles, 2 de julio de 2014

No, eso no, así no



Como dice aquel en “Las Brujas de Zugarramurdi”, no, yo no sé cómo, pero así no se hacen las cosas.
Me hace hasta gracia que ya llevemos 7 años de crisis económica y que todavía tengamos que bregar contra muchos prejuicios cuando se produce un desahucio.
En concreto la cosa viene de la noticia del viernes 27 de junio. Se realiza el desalojo de una vivienda en San Fermín, barrio que pertenece al distrito de Usera en Madrid, por el impago de una hipoteca de Kutxabank. Pongo la reseña en Facebook y un amigo me dice: “¿tanta policía en San Fermín? No es posible”
Y es cierto. Ni la inseguridad, ni las peleas nocturnas, ni los conciertos, ni los eventos de la Caja Mágica, ni aunque todos los vecinos llamemos a la policía por teléfono porque estamos viendo una agresión en plena puerta del metro han sido capaces nunca de provocar que tanto policía por metro cuadrado se juntara en este barrio.
¿Para qué? Para la guerra preventiva. Va por delante mi respeto absoluto al triste trabajo que en muchas ocasiones tienen que realizar los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. No todo es blanco o negro. Pero alguien en las altas esferas está empeñado en que ésto no se vea, no se extienda, o se hable de otras cosas. Y no, aunque lleves uniforme no te debes reir de las situaciones ajenas y en la cara de la gente. Y sí, sabemos que tu sueldo también es una mierda, pero hay trabajos bastante menos agradecidos y peor pagados. Eres un representante del poder público y estás obligado a hacerlo bien.
Menudo marrón tiene la comisión judicial que va a ejecutar el desalojo. Me imagino a mi padre o a mi madre que estuvieron trabajando muchos años de su vida dedicados a la Administración de Justicia, teniendo que acompañar al Secretario Judicial para cumplir lo dictado por el Sr. Juez, y se me cae todo. Se me caen los ánimos, se me cae la humanidad del sistema (que por ser sistema es en sí poco humano), se cae la coherencia del proceso que desemboca en semejante barbaridad.
Todo comienza en la oficina de turno de cualquier sucursal, póngase Kutxa, BBVA, La Caixa o perico de los palotes. Tu o yo detrás una mesa, atendiendo al cliente, tienes que cumplir con un “objetivo comercial”, es decir, tienes que colocar a quien sea y como sea un número determinado de hipotecas, cuentas, planes de pensiones, fondos, warrants, acciones y quien sabe qué mas. Todo para que no solo puedas cobrar algo de incentivo que mejore tu escueta nómina de fin de mes, sino para que no te miren mal en la sucursal, o el jefe de zona, o el jefe del jefe, porque claro, no se cumplen objetivos y no se trabaja bien.
Y al cliente majete que pasa por la puerta con el sueño de comprar una casita se la endosas doblada, con la connivencia de las tasadoras que dicen que su piso vale un cojón, la sonrisa del notario que con tal de cobrar su arancel no va a mirar si toda la transacción es en a o en b, y la ayudita que le das para que, ya que se pone, el muchach@ pueda amueblar la casa, comprarse un coche y tener algo de cash, que total 50.000 € más a 40 años no se notan tanto en la letra del mes. No importa que no sea indefinido, todos con la experiencia mejoran de trabajo y de sueldo. Da igual que la cuota sea más del 60% de sus ingresos, que como gana 3.000 € lo podrá pagar… Ja, y ja , y ja.
Y el sistema se desmorona. Y el muchach@ pierde el trabajo, y las casas no se venden, y el Euribor sube y la cuota no hay quien la pague. Y aunque luego el Euribor baja, aquello ya se ha desmandado. Para colmo cierran la oficina en la que tenía la hipoteca, el banco se fusiona, no te mandan ni una carta y cuando consigues saber cómo coño se llama tu banco ahora, al ir a preguntar allí nadie sabe nada, y como la hipoteca se ha dejado de pagar está ya en manos de abogados.
Y te da igual si ahora puedes pagar todo o parte de lo que antes era tu cuota mensual. Ni que hayas estado ingresando dinero en la cuenta para al menos que no se te acumulen tantos intereses de demora. Tu casa ahora vale una mierda y le debes un pastizal al banco o caja de turno, que se lo va a adjudicar en una subasta que es un paripé, no vas a cubrir la deuda, te quedas sin casa y además le sigues debiendo pasta al banco. A la puta calle con tu mujer y tus hijos. Y para colmo da gracias de no tener empleo, porque si tienes nómina te la van a embargar de por vida. Todo muy racional.
Pues muy bien. Que siga la fiesta de los anormales. Dan ganas de quemar la Ley empezando por el Código Civil (uno responde de sus deudas con sus bienes presentes y futuros, grabado a fuego lo tengo) y continuar por el sistema bancario.
Mucho se hablaba antes del sistema penitenciario español y el estado de las prisiones. ¿Es que condenar a alguien a vivir en la miseria por una deuda no es más grave que meterle entre rejas?
Ya otro día nos metemos con las Plataformas de Afectados por la Hipoteca, los brokers, las comisiones, los morosos profesionales y las empresas de recobro (que risa tía Felisa)
Por hoy ya vale ¿no?

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